La calzada del gigante en Irlanda

 


La Giant's Causeway es una singularidad geológica y la estrella indiscutible del viaje por la costa oriental del condado de Antrim, el enclave natural más visitado en Irlanda del Norte. Este prodigio está formado por cerca de 40.000 columnas de basalto, la mayoría hexagonales, que descienden escalonad amente hasta el mar. Según la leyenda, surgió de la lucha entre dos gigantes, el irlandés Finn McCool y el escocés Bennandoner, que continuamente se lanzaban rocas, tantas, que acabó formándose un camino de piedras sobre el agua.

La Calzada de los Gigantes se gestó durante una erupción hace 55 o 60 millones de años. Una gran colada de lava debió quedar atrapada en un declive del terreno. La parte superior, expuesta al aire, se enfrió más deprisa que la inferior. Al contraerse se formaron las columnas poligonales, de manera parecida a como se cuartea un suelo arcilloso cuando pierde el agua.

A 3 km del pueblo de Bushmills se halla el Centro de Visitantes e Interpretación de la Calzada. Hasta ella se puede llegar en coche, aunque es más atractivo seguir un sendero costero de 2 km que deja sentir la magia de este lugar, en el que habitan numerosas aves marinas.

En este paraje de espectrales acantilados y miles de columnas geométricas, el visitante se ve transportado a otro planeta. El camino pasa por la panorámica punta de Chimney Tops y deja ver rocas de nombres curiosos como El Arpa, Los Órganos, Los Ojos del Gigante y La Silla de los Deseos.

La excursión puede incluir las ruinas del castillo medieval de Dunluce, sobre una cresta a 7 km, y Bushmills, con pubs y destilerías, entre ellas Old Bushmills, que dicen es la más antigua del mundo, según la licencia otorgada en 1606 por el rey Jacobo I.


LA LEYENDA DE LA CALZADA DEL GIGANTE


Cuenta la leyenda que en Irlanda y Escocia había dos gigantes rivales que siempre estaban a la greña y se arrojaban tantas rocas que crearon una especie de pasarela entre los dos rincones. Tal era la enemistad entre Finn (el de Irlanda) y Bennandoner (el de la isla de Staffa, en Escocia) que el escocés un buen día decidió aprovechar el camino de piedras para cruzar al Ulster y darle su merecido al irlandés. Bennandoner, por lo visto, era más grande y más fuerte que Finn…  Aunque no más listo. La mujer del gigante irlandés, al ver al escocés venir, lo vistió de bebé. Al llegar y ver a una criatura de tales dimensiones, Bennandoner pensó que su padre sería el triple de grande y puso los pies en polvorosa de vuelta a Escocia. Eso sí, se aseguró bien de pisar bien fuerte las rocas para que se hundieran en el mar y Finn no pudiera llegar a la isla de Staffa. Sea leyenda o no, lo cierto es que tanto en la costa norte del Ulster como en Staffa hay formaciones de columnas basálticas de lo más curioso.

Qué ver en la Calzada del Gigante

Si te digo que la Calzada del Gigante es un área de la costa del condado de Antrim en Irlanda del Norte con unas 40.000 columnas de basalto que se formó hace unos 60 millones de años debido al enfriamiento rápido de la lava de un cráter volcánico quizás te dé algo de pereza. Créeme, detrás de esta definición de manual se oculta una maravilla de la naturaleza que nunca olvidarás.

La Calzada del Gigante es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y Reserva Natural Nacional por motivos que saltan a la vista en cuanto pones un pie allí y tu mirada se posa sobre ese mar de columnas geométricas que funden la tierra con el mar en una composición maravillosa. Es sorprendente poder verlas desde cerca, tocarlas, andar sobre ellas y admirar el paisaje. A pesar de que puede llegar a estar muy transitada, conserva la magia que supe verle hace casi 13 años en mi primera visita a Irlanda.





Comentarios

Entradas más populares de este blog

LAGO MORAINE (CANADA)

ACEBOS